Ten years after
El Salón de Actos de la Facultad lucía el mismo suelo de mármol desgastado de siempre. Nada había cambiado en estos años: otras caras, pero los mismos gestos. Pensarían que habían inventado ellos las viejas artimañas que llevan décadas practicándose para trepar en esta aula magna, templo del saber.
Apuraba una copa de Rioja en la recepción posterior al congreso, tratando de asimilar la marea de recuerdos que, por unas cosas u otras, estaba a punto de amargarme la tarde.