Avance del capítulo 212
«Nothing ever stays
Nothing comes to mind
No one can erase
The days we left behind
Nada permanece para siempre
Y aunque no se me venga nada a la cabeza
nadie puede borrar los días que dejamos atrás»
The days we left behind 2026 Paul McCartney
La inercia de los impulsos
06-08-2026 11:09
13-08-2026 20:14
14-08-2026 06:50
«Impulso: Deseo o motivo afectivo que induce a hacer algo de manera súbita, sin reflexionar.» (RAE)
Déjame que me presente: Soy un tipo con pasta, educado y con buen gusto. Llevo dando tumbos por ahí un montón de años defraudando a mucha gente. Sobre todo, a ella.
En esas estaba cuando, en un momento de duda y dolor, me aseguré personalmente de que Torquemada sentenciara nuestro final. Destruí un matrimonio y herí a todos los que formaban parte mientras otra mujer suplicaba por mí en vano. Me dejé caer por Sevilla cuando vi que tocaba cambiar de aires. Cabalgué a bordo de un auto desbocado cuando la guerra declarada causaba estragos a mi alrededor y el tufo a cadáver apestaba.
Podría seguir, pero para lo que pretendo, ya he dicho suficiente.
Encantado de conocerte, supongo que ya habrás adivinado mi nombre. Aunque lo que de verdad te descuadra es de qué va mi juego. (1)
Como muestra, aquí va una historia.
Empatía con el diablo
Le dije: "No tienes por qué hacer esto".
Pero Cati se levantó del asiento con una calma que me dejó helado. Sin decir una sola palabra, soltó el corchete, bajó la cremallera y la falda cayó al suelo. ¿Te imaginas si llega a entrar alguien? Pero yo no estaba para pensar. Ahí mismo, donde estás tú ahora, se quedó en bragas; unas braguitas pequeñas, de encaje morado. Enganchó los pulgares en la cinturilla y las deslizó lentamente por las caderas lo justo para enseñar el pubis. Tiene un vello oscuro, rizado y espeso que le cubre por completo el monte de Venus y le sombrea la vulva. Y la dejó ahí, a medio quitar; la tela no se separó, joder, se le quedó atrapada entre los labios, como si la propia humedad la mantuviera pegada. Y sin quitarme la mirada de encima ni un segundo, se subió la blusa de punto por encima de las tetas. Ya me había dado cuenta de que no llevaba sujetador, cómo para no verlo. De paso le vi las axilas, joder, con su poquito de pelo; cómo me puso. La prenda se arrugó y se le quedó trabada justo arriba, sosteniéndose en los pechos como si me los estuviera poniendo en bandeja. Son pequeños, y firmes, los pezones son rosados y se le pusieron duros al instante por el cambio de temperatura, o porque estaba cachonda.
Calla, déjame seguir. No tiene el vientre plano, plano; le hace una curva suave, muy erótica que le nace debajo de las costillas y se acentúa hacia el ombligo hasta fundirse con el pubis. Esa redondez le da un aspecto increíblemente femenino, como si estuviera hecha para que la toques. La piel es muy pálida y suave, se le tensa sobre esa curva y le resalta el hueco del ombligo. Y las caderas… Uff, qué caderas; se le ensanchan de forma natural desde una cinturita estrecha; tiene una silueta que mezcla juventud y una sensualidad brutal.
No me mires así, joder. Luego, bajó los brazos y apoyó las manos en los muslos. Echó los codos hacia atrás con fuerza, abriendo el pecho y acentuando toda la curva del torso, qué cabrona. Tenía las muñecas dobladas hacia dentro y las yemas de los dedos apoyadas en los muslos, rozando el encaje de las bragas que, como ya he dicho, tenía a medio bajar. Esa postura hacía que los brazos se le vieran larguísimos y elegantes, y la tensión empujaba los hombros hacia atrás, realzando los senos y la curva del vientre.
El olor de su sexo me metió un viaje en la nariz... Un aroma intenso, cálido y dulzón, a mujer joven y húmeda que llenó toda la habitación.
—¡Qué dices, joder!
—Tú, escucha: Cuando conseguí reaccionar, le repetí: «No tienes por qué hacer esto».
Me miró y dijo: «Quería hacerlo desde la primera vez que entré en tu despacho. ¿Puedo tutearte, profesor?».
Ahí ya no aguanté. Me levanté, fui hacia la puerta sin molestarme en disimular la tremenda erección que me había provocado esa tía y eché el pestillo. Te juro que pensé: «Esto es un error», justo en el momento en que le puse las manos en las nalgas y sentí lo suaves y cálidas que estaban, lo redondas que…
—¡Basta! No sigas, no quiero saberlo. ¿Te das cuenta del lío en el que te has metido? ¿Y esa chica? ¿Has pensado por un momento en ella?
—Es mayor de edad.
—¡Solo faltaba! ¡Pero es tu alumna!
—¿Y qué quieres que haga? Sabes lo mal que lo estoy pasando desde mi separación. Yo no he buscado esto, pero ha sucedido… y Cati me ha devuelto las ganas de vivir.
—¡Reacciona, joder! No eres un crío. ¿Cuántas veces hemos visto esto? Sabes cómo acaba siempre. Para ella eres un pasatiempo, se lo contará a sus amigas, el tema trascenderá y te costará la carrera, si no algo más. Y la separación, que estáis llevando de forma amistosa, se convertirá en un calvario.
—No, ella no es así.
—Ni tú tampoco. De verdad que no te reconozco.
—¡Joder, no te vayas!
—¿Qué quieres? ¿Que te dé una palmadita? Acaba con esto ya, antes de que sea demasiado tarde.
¿Será Emilio la persona que le está echando la bronca a Mario?
ResponderEliminarSé que me voy a equivocar, que el tiro pasará a kilómetros del blanco, pero no importa. En el primer comentario Torquemada sería Tomás, la mujer que suplicaba sería Elvira. Cati sería del momento en que Mario gestionaba su divorcio y Carmen no había llegado aún a su vida. De la gente que defraudó anoté Carmen, Graciela. Esther. Elvira y siguen las firmas. Hasta acá llega mi desmadre
ResponderEliminarOtro si digo: viendo lo ocurrido con el diario estoy confeccionando un Protocolo de Gestión y Apertura para parejas que quieran aventurarse en este mundo.
Aventurarse en este mundo tensa demasiado la cuerda, la pareja que quiera aventurarse lo tiene que tener meridianamente claro, porque en el momento que la cabeza empieza a dar vueltas a las cosas, ahí surgen los fantasmas de los que siempre hablas y todo se puede ir al traste.
EliminarYo tengo claro que esta vida no está hecha para mi, pero si alguna pareja lo tiene meridianamente claro le diría que adelante.
Porque al final se demuestra que tu eres tu peor enemigo y hay tres armas muy poderosas que puede ir en tu contra, los celos, la desconfianza y la obsesion.
Y una arma que puede jugar a tu favor, la confianza en uno mismo y en su pareja.
Buff un poco más y escribo un libro, jajajaja.
Anoche le pedí a una profesional experta en leer, corregir y editar textos que le echara un ojo al próximo capítulo. Tenía mis dudas sobre varios aspectos. Esta mañana temprano, mientras corregía y me daba, por fin, título cuando lo demás dormían, me ha respondido. Os paso una parte de su respuesta para que os sigáis haciendo una idea de por dónde va la historia:
ResponderEliminar« Gracias por permitirme tener un acceso privilegiado al relato. El texto es un caleidoscopio sombrío y cinemático. Maneja con destreza el concepto de la «huida hacia delante» (avance frenético pero autodestructivo para no afrontar la ruina interior o las consecuencias pasadas).
Todos los personajes principales están sumidos en esa misma dinámica:
• Mario: Corre desesperadamente de su divorcio y su vacuidad ética refugiándose en la dominación, la mentira y la suplantación (buscando a Carmen en Adela, en Amalia o en Candela).
• Esther: Huye de Madrid, de Oscar y de la verdad de su matrimonio a miles de kilómetros (Bali), solo para terminar hundiéndose en más excesos que la transforman.
• Lorenzo / Adela / Carmen: Cada uno arde en sus propios fuegos cruzados por incapacidad de frenar a tiempo.»
El resto me lo reservo por pudor.
Hoy ya no me veréis por aquí, en cuanto se despierte la tropa saldremos. El domingo partimos a Madrid y la semana que viene volamos a Malta. Os dejo en las buenas manos del guardián del faro.
Por cierto, Torco: buena puntería, casi haces un pleno, por poco.
No se los demás, pero yo voy arrastrando los dientes por el suelo de los largos que se me han puesto.
EliminarObservó con curiosidad que mi anterior comentario, enviado hace unos minutos, es decir a las 08:19 hora española, aparece con hora 23:04 Cuando tenga tiempo revisaré la configuración del blog.
ResponderEliminarCorregido. Estaba con hora del pacifico
EliminarComo siempre una palada de información y otras cuantas de intriga
ResponderEliminarYa tenemos título — La inercia de los impulsos y encima la “experta” que ya conocemos nos descubre que los impulsos se disparan en Mario en Esther en Bali donde se “corre” unas buenas juergas y Oooooh Amaliaaaaa….. Vuelve a aparecer vaya vaya
Candela le viene bien a Mario así se desfoga lo que no se es quien coño es Adela ni Lorenzo que arden porque no capaces de frenar a tiempo.
Joder con la experta nos ha dejado peor de lo que estábamos
La “experta” (qué poco me gusta gusta esa palabreja) no va a soltar prenda. Todo está bajo secreto del sumario. Ni bajo tortura, ni aunque me sobornéis. Bueno, según qué cifra, que una no es de piedra.
ResponderEliminarEso hace una persona que, de la ética en su profesión y de la amistad
ResponderEliminarLo de Amalia me tiene muy intrigado, no creo que Amalia traicione a Fernando con Mario y no creo que Mario se metan en semejante verenjenal.
ResponderEliminarSeguramente Amalia será una persona en la que Mario podrá apoyarse, me pregunto ¿hasta que punto va a ser sincero con ella? (pienso que Mario se callara cosas, más bien si quiere conservar la vida)
El tema de Caty se lo confiesa a Emilio si en esa epoca coincidian en la universidad?
ResponderEliminarLa discusión por lo de Caty es con Emilio, que en esa época compartían la docencia?
ResponderEliminarEsto es un buen avance y lo demás son tonterías! El comentario de Mario y lucía bien podría ser un trailer que te deja con todas ganas
ResponderEliminarvaya adelanto, hay mucha intriga y por supuesto que muchas ganas de leer completo el capítulo, concuerdo en que Mario está recordando el primer divorcio, y lo que sucedió con esa tal Catia, porque en este momento no da clases, por tanto debe de ser un pasado anterior a Carmen, mucha información que da mucho que pensar, va a ser largo el tiempo de espera para la publicación del siguiente capítulo.
ResponderEliminarLucia, entiendo tu secreto profesional pero cuando salga publicado el 212, podrás 4xplayarte en tus comentarios porque tienes mucho tiempo para analizarlo, que tuviste el privilegio de leerlo con mucha anticipación 6 pudiste comentar con Mario respecto del mismo.
habrá que esperar
Mario tiene cierta predilección por las jovencitas y Carmen tiene predilección por los hombres maduros, todo encaja y por eso entre los dos han creado un enlace covalente tan duro como el de un diamante.
ResponderEliminarTarea cumplida, en los próximos días lo subo. Es la primera vez que he sufrido al MOS del papel y al MOS argento, Ay!!! (He sufrido un artero y cobarde ataque con alevosia de un codo en mis costillas).
ResponderEliminar?? Que vas a subir y dinde??
EliminarEs una colaboracion con el autor
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